Estudios Cientificos

Científicos confirman que no hay un gen gay

El mito o la posibilidad de un gen gay surgió en 1993, cuando un estudio asociaba parte de un genoma humano, llamado xq28, con la homosexualidad masculina. Y ahora, en la revista Science, el 29 de agosto de 2019 se publicó un estudio que buscaba encontrar si realmente existe o no el famoso gen gay. Este es el estudio más grande de este tipo, en el cual se entrevistó y analizó genéticamente a casi medio millón de personas en dos continentes. Te contamos cuáles fueron sus resultados.

¿Hay o no hay un gen gay?
No hay un solo gen gay, aunque eso no significa que la genética no tenga nada que ver. Un equipo internacional de científicos analizó el perfil genético de 468,000 personas de Estados Unidos y Reino Unido. Eso es una muestra diez veces más grande que cualquier estudio anterior. Los científicos aseguraron que no se consideró la identidad u orientación específica de las personas. En lo que se centraron fue en el comportamiento sexual de las personas.

Es decir, en vez de separar entre heterosexuales y homosexuales, dividieron los grupos entre quienes habían tenido encuentros gays o lésbicos alguna vez y los que nunca los tuvieron. Además, este sondeo solo incluyó a personas cisgénero, puesto que el trabajar con personas cuya identidad de género no corresponde con su sexo biológico incrementaría las variables a considerar.

No, no encontraron un solo gen gay. Sin embargo, gracias a este estudio estimaron que alrededor de un tercio de las variaciones del comportamiento homosexual pueden ser explicadas por la génetica. Además, este grupo internacional encontró cinco variantes genéticas que mostraban una relación con comportamientos homosexuales.

¿Somos queer por genética?
Dos de las variantes encontradas estaban tanto en hombres como en mujeres; una únicamente en mujeres, y dos solamente en hombres. Aunque se piensa que una de estas dos variantes exclusivas en los hombres puede estar ligada a la regulación de hormonas sexuales debido a que también está relacionada a patrones de calvicie.

Aun con el descubrimiento de estas cinco variaciones, estas no pueden considerarse como las únicas causas de la homosexualidad, sino como parte de una red de variantes. Bean Neale, director del departamento de genética del Stanley Center de Investigación Pisiquátrica del MIT y Harvard y coautor del estudio, comentó lo siguiente en relación con los resultados obtenidos.

«Esta es una variación natural y normal en nuestra especie. Esto también debería apoyar la posición de que no deberíamos intentar ni desarrollar curas para la homosexualidad. Eso no debería ser el interés de nadie».

Los autores del estudio concluyeron que es imposible, o sumamente complicado, rastrear todas las variantes genéticas relacionadas con la homosexualidad. Además, aseguraron que variantes no genéticas, como las culturales o incluso el baño de hormonas que vive el embrión en el vientre de la madre, también podrían ser factores que afecten el comportamiento sexual de las personas.

Entonces, de acuerdo como este estudio, la homosexualidad es una variante humana tan normal como cualquier otra. No es solo un gen o un genoma, sino que es una complicada red de variantes que no solo se encuentran en el área genética. No hay manera médica ni genética de alterar las orientaciones sexuales diversas, porque no son causadas por un solo factor.

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