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Colombia: la historia de la boda gay de 3 hombres que ha dado la vuelta al mundo

Un inédito y controversial documento se firmó en junio en la Notaría Sexta de Medellín, Colombia, con en el que consolidó la primera unión de tres hombres en el país.

Sí, tal como lo lee. Manuel José Bermúdez, Alejandro Rodríguez y Víctor Hugo Prada formalizaron legalmente su unión a través de la “constitución del régimen especial de trieja”.

La noticia no sólo le ha dado la vuelta al mundo, sino que ha escandalizado a la conservadora sociedad colombiana. “Este mundo está podrido”, “Qué descomposición la de esta sociedad”, “Eso se llama Sodoma y Gomorra y van rumbo al infierno”, son sólo algunos de los miles de mensajes que han circulado en las redes sociales. La controversia es tal que desde el Concejo de Bogotá se pidió investigar al notario que autorizó la unión.

“Como somos homosexuales, la gente piensa que sólo nos une lo sexual. Pero somos una familia común y corriente: todos aportamos para sostener la casa, todos hacemos aseo y entre todos tenemos sexo. También muchas veces llegamos cansados y sin ganas ni tiempo de tener sexo sino sólo de dormir”, afirmó Alejandro, profesor de Educación Física y bailarín, en una entrevista telefónica con el Nuevo Herald. Alejandro se negó a revelar su edad y la de sus otros compañeros sentimentales.

Esta historia de “poliamor”, como ellos mismos la llaman, nació 17 años atrás, cuando Manuel y Alejandro empezaron su relación y se convirtieron en la primera pareja homosexual en unirse legalmente en una notaría en Colombia. Cuatro años después, Alejandro conoció a Alex Zábala y se enamoraron.

“En ese momento Alejandro me dice: ‘Me estoy enamorando de Alex, pero te quiero’. Esa frase me puso a pensar que el amor no tiene que ser unidireccional y con el tiempo nos enamoramos Alex y yo. Pasamos de ser un trío a formar una familia de tres”, contó Manuel, docente de la Universidad de Antioquia. Fue así como convivieron durante 9 años juntos, hasta que apareció Víctor y entonces fueron cuatro. Sí, cuatro.

“Cuando los conocí envidié esa familia espléndida que habían formado ellos tres. Luego nos involucramos tanto que llegamos a enamorarnos todos”, relató Víctor, el menor de ellos y estudiante de Arte Dramático de la Universidad de Antioquia.

Pero un año y medio después falleció Alex por un cáncer en el estómago. Su muerte los tomó por sorpresa y tuvieron que librar una batalla de tres años para que la justicia les concediera el derecho de ser acreedores de la pensión de Alex.

“Aunque convivimos juntos durante varios años no teníamos ningún sustento legal más allá de fotos y de testimonios de vecinos y amigos, por lo que hacer la reclamación por pensión y de sus bienes fue muy complicada”, señaló Manuel.

Fue a principios de este año que un fallo de primera instancia otorgó a Manuel y de Alejandro la pensión compartida de Alex. El fallo no abarcó a Víctor porque no alcanzó a vivir los 5 años que por ley se requieren para recibir la pensión de un compañero sentimental.

Y ese fue la razón que los llevó a formalizar legalmente su unión de tres ante el notario. “Pensamos que era necesario tener también un documento que nos blindara a todos legalmente”, dijo Manuel.

El abogado Germán Humberto Rincón Perfetti creó y estructuró los argumentos del régimen especial de trieja, a partir de una combinación de tratados internacionales de derechos humanos y derecho constitucional y civil colombiano. “Los argumentos eran tan sólidos que el notario que lo recibió nos dijo: ‘Está tan bien sustentado que no puedo negarme a firmarlo’ ”, contó Rincón Perfetti, quien explicó que no se trata de poligamia, pues esta figura no es legal ni existe en Colombia.

El alcance jurídico de la unión entre Manuel, Víctor y Alejandro tienen efectos en tres aspectos claves: lo patrimonial: si uno de los tres se separa o muere, debe hacerse una separación de bienes; en lo relativo a la pensión: si alguno muere se debe dividir su pensión entre los demás. Además, los constituye como familia.

“Nos enseñaron que el amor es lineal y nos lo pintaron de un solo color. Pero lo cierto es que uno ama en varias direcciones y en distintas formas. Poliamor es la posibilidad de entender que como seres humanos podemos amar a más de una persona”, concluyó Alejandro.

Via http://www.elnuevoherald.com

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