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Escapando del closet

Por El cazador

He estado pensando últimamente lo difícil que es para algunas personas confesar al mundo su homosexualidad, y  con justa razón, por la presión que ejerce la sociedad tan conservadora en la que vivimos, ya que aceptar dicha condición es lamentablemente causa de ofensas y cosas peores, sin embargo el reflexionar sobre aquello me hizo recordar la manera y el contexto donde ocurrió mi salida del tan conocido armario.

Me senté en el sofá de mi sala de estar , memorando dicho acontecimiento , pero unos diez minutos después alguien tocó la puerta ; era mi amigo ,que así como yo también es gay , así que lo hice pasar y le invite a sentarse , hacía varias semanas qué no sabía nada  de él y fue una grata sorpresa su visita , así que aproveche su llegada para comentarle mientras bebíamos algo de café  cómo fueron los momentos previos a mi salida del closet, que si bien se lo había dicho anteriormente , no con tanto detalle como ahora; por su puesto hubo hechos inéditos. Él es mi amigo y merecía saber el complicado camino que implica mostrarle al mundo lo que en verdad eres; y ahora también lo compartiré con ustedes.

Era el año 2007, todos mis amigos y en especial yo, estábamos alborotados además de las hormonas, por ser el último año de secundaria. Yo tenía 16 años y estaba completamente consciente de mi  orientación sexual, pues me agradaba y me sigue agradando los chicos (si tenían pectorales y six pack mejor aún).

En ese entonces nadie sabía de mis gustos, así que debía actuar como un chico herero, sin embargo a veces brotaba el gay que pedía a gritos salir, pero en términos generales todo estaba bajo control. El instinto no podría estar subyugado por mucho tiempo, así que un día me di la libertad de buscar otros amigos como yo  a través de la línea telefónica de grupos especiales para chicos, donde conocí a mi primer novio. Él me visitaba de vez en cuando a mi casa a sabiendas de que mis padres desconocían de mi orientación, sin embargo sabíamos cubrir la situación, hasta que un día mis padres nos observaron tomándonos de la mano y besándonos , pensando que ellos habían salido un momento, lo cual era una señal inequívoca de mi verdadero yo, evidentemente mis ellos reaccionaron con desconcierto y quizás con negación de la situación, esperando que les otorgue una respuesta lógica ante lo que ellos presenciaban con perplejidad; les ofrecí la explicación evidente después que  mi novio se retiró :

  •                           <<Soy gay>>, dije con algo de hidalguía.
  •                          Lo entendemos , dijeron casi al unísono mis padres

Pero esa respuesta fue acompañada de una implícita indicación de que lo sospechaban. A lo mejor alguna vez deje el historial de la pc sin borrar, bueno en fin a pesar de esa respuesta inesperada mis padres aun estuvieron algo desconcertados unos días más, debido a la confirmación que les proporcione ese día de quiebre.

A partir de ese día me sentí librado de un peso de encima, pues las personas que más apreciaba en mi vida sabían de mi orientación sexual y más aún lo entendían, debido a ese punto de inflexión en mi vida, pude ser lo que realmente era, algo que no escogí ser, pero de lo que me siento ahora orgulloso y bendecido: ser homosexual.

Al terminar la narración de ese día tan accidentado en mi vida, mi amigo se sintió en verdad muy abrumado por la intensidad de lo que había escuchado, pues era la primera vez que le comentaba tal historia, sin embargo se sintió complacido por el final feliz.

Más tarde conversamos de cosas muy variadas,  terminamos el segundo café y era cerca de las 10 pm, era hora de irse para él, la noche estaba adornada por una brillante luna llena que acompaño su camino, el mismo camino aparentemente oscuro por el que pasamos algunos gays pero con la esperanza que nos ilumina.

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