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Fisting: Sus peligros y como practicarlo

Los tabúes parecen ser cosas del pasado, porque es casi común entre las conversaciones de amigos hablar de temas como el fisting y otros más.

El fisting es una de esas prácticas que cada vez toma una transcendencia elevada entre las relaciones gays. Pero, para los que no saben de qué estamos hablando, simplemente definimos ¿Qué es el fisting?

Simplemente es la introducción de una mano, brazo, pie, dildos o súper dildos en el trasero de un hombre. Entonces, donde antes se metía el dedo y luego nuestro pene, ahora, resiste enormes invasores que dan un placer infinito.

¿Pero cuáles son los peligros?

Los desgarros anales
Comienzan con una hemorragia abundante e inmediata, por lo que el afectado debe ser llevado a urgencias de manera inmediata, necesitando, en la amplia mayoría de los casos, una intervención quirúrgica inmediata para intentar evitar la aparición de infecciones incontroladas.

Y la cosa no queda ahí, a los desgarros anales debemos sumar otras posibles afecciones como incontinencia fecal, fístulas, laceraciones en las mucosas y lesiones internas tanto en el recto como en los órganos colindantes.

¡Practícalo de manera correcta!

“Primero y principal” si eres de los que no les atrae el tema del fisting y te invitan a practicarlo, mejor ignora la solicitud porque fijo vas a sufrir y mal experimentar la faena sexual… Así que, con un simple NO, es suficiente.

Pero si eres de los que mueren por experimentar y quieres saber más de esto, observa lo que debes hacer para llevar esto, a nivel deseado:

1.Dale toda la importancia del mundo a la higiene, es primordial sobre casi todo lo demás. A menos restos de heces, llámese “popó”, menos posibilidades de infecciones en las heridas que más que probablemente surjan.

2.Asegúrate de que no haya de por medio anillos, pulseras, ni uñas largas (que suelen ser uno de los principales focos de transmisión de enfermedades).

3.No te limites con el uso de lubricantes compuestos por agua y silicona (nunca aceite) y convenientemente, utiliza guantes de látex.

4.Estudia la postura con el uso de almohadas y cojines que puedan conseguir un efecto similar al de una hamaca colgante que facilite la correcta penetración con el menor daño posible.

5.Trata de evitar relajantes musculares y poppers, ya que estarás usando algo contundente sin conocer la correcta dosificación que requiere. Lo que a menudo suele dar tantos o más problemas médicos que la penetración en sí misma.

Así que, si eres de los arriesgados y completamente convencido que esto es lo que te hará llevar al séptimo cielo, de una; dale hasta no poder más y luego nos cuentas tus faenas.

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