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Francia: Alcalde francés decretó retirada de campaña de prevencion contra el VIH

Bruno Beschizza, alcalde conservador de Aulnay-sous-Bois, una localidad cercana a París, afirma que los carteles de salud pública del Gobierno, que representan a hombres besándose y abrazados junto con consignas que indican los beneficios del uso de preservativos, en relación con la prevención del contagio del VIH, podría confundir a los niños, por lo que ha decretado su retirada en la localidad que gobierna. El «mensaje subliminal» de la campaña sobre las relaciones de una noche carece de contexto para Beschizza.

Una campaña polémica

«Con un amante, con un amigo, con un extraño: la situación cambia y las formas de protección también», dice el eslogan de uno de los carteles, que han sido colocados en 130 localidades francesas como parte de una campaña más amplia lanzada por el Gobierno de François Hollande. La polémica estallaba después de que una docena de alcaldes conservadores solicitaran inmediatamente la retirada de los carteles por considerarlos inapropiados, siendo tildados inmediatamente como homofóbicos por gran parte de la ciudadanía y abriendo un debate a nivel nacional.

El rechazo a la campaña se produce únicamente en municipios con alcaldes conservadores,quienes aseguran que va «contra los buenos valores y la moralidad» y que su objetivo con la retirada de los carteles es proteger a los niños. Beschizza asegura que estaría solicitando su retirada si en lugar dos personas del mismo sexo las imágenes fueran de parejas heterosexuales. Marisol Touraine, ministra de la Salud, ha calificado la reacción de los conservadores y la prohibición de la campaña como «inaceptables», animando a la gente a compartir las imágenes de la campaña en las redes sociales como un reproche contra la censura, advirtiendo su intención de llevar a los alcaldes homofóbicos a los tribunales.

A pesar de que Francia es un país laico, las personas homosexuales tendían que esperar hasta 2013 para que se aprobara el matrimonio igualitario, siendo los derechos del colectivo LGBT un tema todavía controvertido, particularmente en las zonas en las que predomina la cultura católica y el pensamiento conservador.De hecho, algunos carteles ya habrían sufrido actos vandálicos al ser tapados con pintura.

La censura se contagia

Para colmo, la acción del alcalde de Aulnay-sous-Bois se ha contagiado a otro alcalde, Christophe Béchu, quien pidió a la compañía JC Decaux que retirara los carteles de su ciudad de Angers,cerca del Valle del Loira, porque es una campaña «deliberadamente impactante», según él, y se ha colocado cerca de escuelas, donde los niños no van a entender el mensaje.

«Eliminar estos carteles no tiene sentido y podría hacer que nuestros jóvenes se sientan incómodos, y sentirse rechazados de nuevo por su orientación sexual o identidad de género», declara Clio Léonard, del grupo de apoyo LGBT Le Refuge.

El ex primer ministro Francois Fillon, católico conocido por sus valores tradicionales, es el favorito para ser el candidato presidencial de centroderecha, que va muy empatado con su oponente, Alain Juppé, cuyo liderazgo se decide en votación de segunda vuelta el domingo. Fillon ha declarado que no considera que la campaña sea muy afortunada y comprende por qué la gente podría sorprenderse por su contenido, pero agrega que la lucha contra el Sida es más importante. Y en la misma línea responde Juppé en una emisora de radio francesa, indicando que no habría prohibido los carteles.

De la misma opinión era el Defensor del Menor en Sevilla, que ante una exposición de fotografías organizada por el Ayuntamiento de Sevilla a razón del Día del Orgullo LGTB, que no una campaña de prevención contra el VIH/Sida, descartaba que consituyera un atentado contra los derechos de los menores, como defendía airadamente VOX y el Partido Popular.

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