Sexualidad

¿Higiene antes del sexo oral?

El sexo oral es considerado uno de los tipos de coito con menor riesgo. Y sí, digo tipo de coito, porque aunque mucha gente considera que el contacto de la boca con los genitales no es una relación sexual, técnicamente sí se clasifica como tal

Efectivamente, con esta práctica el riesgo de embarazo es nulo. Por supuesto que no hay ruta alguna por la que los espermatozoides puedan alcanzar un óvulo si entran por el esófago. Y esa es una de las razones por las que muchos jóvenes recurren a ella (así como también optan con frecuencia por el sexo anal para no “perder la virginidad” y no embarazarse). Programas de educación sexual europeos incluso proponen hablar más abiertamente de esta opción que evitar consecuencias indeseadas, aunque hay sectores a los que les parece fuera de lugar.

El caso es que, efectivamente, con esta práctica los riesgos en general son menos, pero no inexistentes. Es mucho más difícil que se transmita el VIH por esta vía, pero eso no hace que quede absolutamente libre de la posibilidad de contagio de otras infecciones. La gonorrea o el herpes genital, por ejemplo, pueden trasmitirse de esta forma y desarrollarse en otras mucosas, como la de la boca o la garganta.

Por eso se recomienda usar condones o cuadros de látex que se ponen sobre la vulva. Con ese fin, se han diseñado los preservativos sin lubricante o aquellos de múltiples sabores, así como los cuadros de látex con sabor a menta o chocolate en empaques más atractivos destinados específicamente a este uso. No obstante, me atrevería a decir que si mucha gente evita usar condón en las relaciones vaginales, aún más personas lo dejan en el olvido cuando se trata del sexo oral. ¿Por qué será? Todavía no conozco un estudio que hable de ello, pero en sondeos informales se puede escuchar que lo que pasa es que se pierde la posibilidad de percibir las texturas de la piel y los olores naturales, así como que se pone una barrera a la intimidad o, también, que eso de poner la boca en contacto con un plástico sabor a motita de plátano o a frutas tropicales, no parece muy excitante.

Pero además de las infecciones de transmisión sexual de conocimiento común, un estudio australiano publicado el pasado mes de diciembre en la revista Journal of Infectious Diseases, mostró que el sexo oral puede provocar uretritis. De hecho, parece que una de las principales causas de consulta en los centros que atienden infecciones de transmisión sexual, es esta inflamación de la uretra. Afecta a hombres y mujeres, aunque los hombres son los más susceptibles de adquirirla de esta forma.

Los síntomas son irritación, ardor al orinar, comezón y enrojecimiento del área; también puede llegar a haber descargas de secreciones por la uretra. La infección es ocasionada por gérmenes, bacterias o virus, y suele curarse fácilmente con antibióticos. A veces se quita sola, pero si persiste y no se trata, puede complicarse y provocar daños permanentes en este importante conducto por el que se expulsa la orina y, en el caso de los hombres, también el semen.

Y ¿por qué es provocada por el sexo oral? El punto radica en esto de los gérmenes, y en que aquellos microorganismos que en un lugar no causan ningún daño, en otros pueden generar una infección. Así, no es que la persona que toma el rol activo en el sexo oral tenga la boca infectada y le pase la enfermedad a su pareja, sino que las bacterias que por lo común viven en la boca sin causar ningún daño, al entrar en la uretra, pueden ocasionar una infección y la consecuente inflamación.

Para llegar a esta conclusión, los expertos australianos analizaron 329 hombres con los mencionados síntomas, pero que no tuvieran gonorrea (ésta puede provocar molestias similares) y 307 hombres sanos. Les hicieron pruebas de laboratorio y los cuestionaron acerca de sus hábitos sexuales. Así, encontraron que cerca de un 5 por ciento de los casos estaban directamente relacionados con gérmenes provenientes de la boca y que las uretritis sin causa aparente se presentaban con mayor frecuencia entre aquellos hombres que habían recibido felaciones de sus parejas femeninas o masculinas.

Buen dato a tomar en cuenta si de pronto tiene molestias urinarias y ha incluido este tipo de prácticas en sus encuentros íntimos. Lo que sería bueno saber es si lavarse la boca antes y después de la práctica podría beneficiar en algo. Se lo investigo y le comento la respuesta en cuanto la tenga. Por lo pronto, el condón sí ayuda.

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