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La impotencia gay y cuales son las soluciones

La impotencia sigue siendo un tema un tanto tabú que afecta a muchísimos hombres. Está claro que si un heterosexual quiere ser padre y descubre que es impotente lo tiene difícil para hacerlo por métodos naturales. Pero también tenemos la impotencia gay. Sí, no vamos a procrear igual que los heteros, pero temas como la eyaculación precoz, la impotencia y la disfunción eréctil, que cada vez parece afectar a los hombres gays más jóvenes, pueden complicar tu salud sexual y afectar a toda tu vida en general.

Aunque seas joven y ahora mismo tengas una vida sexual saludable, a medida que el tiempo pase y envejezcas es casi inevitable la aparición de la impotencia gay y la disfunción eréctil. Te costará lograr y mantener una erección, o tardarás más de lo que tardabas antes, o puede que tu erección no sea tan firme y consistente como lo era antes. Pensarás en alguna ocasión que has tenido un gatillazo, pero puede que llegue un momento en el que te resulte imposible que se te ponga dura. Perder la erección después del orgasmo será un proceso mucho más rápido y te costará volver a recuperarte para intentar tener una erección y tener sexo gay de nuevo. ¿Te suenan estos síntomas? Veamos cuáles son las soluciones.

Lo primero que hay que recomendar ante la impotencia gay, aparezca a la edad que aparezca, es que consultes con un médico o especialista. A veces estos síntomas pueden venir asociados a otras enfermedades. Cuéntale sin tapujos tus historias, lo que sientes, y puede que estés en el buen camino para evitar los problemas de erección.

Pero no solo tienes que hablar con un especialista de la impotencia gay: háblalo con tu pareja. Cuéntale cómo te sientes para que pueda entender por lo que estás pasando. Un médico puede hacerles sugerencias que ayuden a facilitar las relaciones sexuales. Pero recuerda siempre que el sexo gay no es todo sexo anal y no todo tiene que girar alrededor de un pene (o un par de penes) erectos y duros. No te deprimas ni te lo guardes todo, piensa que todo problema tiene una solución y no estás solo en esto. Si no tienes pareja piensa que hay millones de hombres que pasan por problemas de erección similares a los tuyos. Mal de muchos…

Las soluciones para la impotencia gay, además de pasar por la consulta de un especialista, pasan por llevar un vida saludable. Tienes que seguir una buena alimentación, que puede que te suene a tópico o frase estándar de médico, pero es la pura realidad. Comer bien, equilibradamente, con frutas y verduras y una dieta sana en general, ayuda a tu cuerpo. También has de evitar el estrés. Tómate las cosas y la vida con calma y organízate bien para no agobiarte y que el estrés no se apodere de tu vida. Lo notarás.

Junto a una dieta sana y una vida sin estrés, ¿qué otro tópico te vamos dar como solución? Hacer deporte y cuidarte. No es necesario que te machaques en el gimnasio, levantando pesas y haciendo abdominales compulsivamente, pero sí que hagas un poco de ejercicio. Si el gimnasio convencional no te gusta, ¿has pensado en apuntarte a yogar? ¿O quizás hacer ciclismo? ¿Puede que un poco de running o de natación?

Hay muchos deportes y alguno encontrarás que se adapte a tus gustos. Por supuesto, la solución a los problemas de impotencia gay pasa por erradicar de tu vida el tabaco, el alcohol y las drogas. ¿Hace falta decirte a estas alturas que todo este tipo de sustancias son perjudiciales para tu salud? Ahorra dinero, vive de una manera más saludable y recupera tu erección

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