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La preciosa historia de amor entre Montserrat Oliver y Yaya Kosikova

Las modelos Montserrat Oliver y Yaya Kosikova salieron el año pasado en la portada de Vanity Fair México para celebrar su amor. A pesar de los rumores, han negado que están prometidas.

Montserrat Oliver es una modelo, presentadora de televisión y empresario mexicana muy reocnocida. En 2014, Montserrat pasó el peor año de su vida, perdiendo a su madre -a la que llamaban Yaya- y a sus dos tías. Estaba triste por la pérdida, y también recordaba a su abuela (a su Yaya).

Un año después de la pérdida, en 2015, según confiesa en una entrevista a Vanity Fair, empezó a hablar con su difunta madre.

“No sé si haya otras vidas, pero si las hay, por favor, háblame, porque estoy realmente triste. (…) Mamá, dime algo, mándame una señal, por favor”.

Cuando despierta, encuentra en su móvil un mensaje de WhatsApp que dice: “Hola. Soy Yaya” (en inglés).

Era Yaya Kosikova, una modelo y fotógrafa a la que habían añadido a un chat común de una exposición en Nueva York #PlanetaPhoto (¡¡ojo, los grupos de WhatsApp a veces sirven de algo!!).

Yaya Kosikova, además de modelo y fotógrafa, apoya abiertamente a la comunidad LGBT siempre que tiene oportunidad.

Cuando Montserrat llega a la fiesta de Nueva York, a la que no le apetece nada ir, se le acerca alguien por detrás y oye las palabras que antes había visto escritas: “Hola. Soy Yaya”. Cuando se da la vuelta se encuentra con Yaya Kosikova, una modelo de metro ochenta y 28 años despampanante. Yaya la ve descolocada, y le propone salir fuera. Una vez en la calle, según cuentan en Vanity Fair, le propone: “Conozco un lugar especial para relajarse y descansar. Está en la costa de Long Island”.

Montserrat acepta y el 7 de marzo de 2015 se va con Yaya a una playa de Montauk, donde hay un precioso Faro. Yaya la vuelve a ver descontenta, y la deja sola, a su aire y se va a tomar un café. Cuando Montserrat coge el coche para ir a buscar a Yaya, suena en la radio una de sus canciones preferidas, BSO de una de sus películas favoritas, donde aparece un Faro casi idéntico al de aquella playa. ¡No podía ser casualidad!

Desde entonces han sido inseparables. Todo ello, a pesar de la distancia -tan presente siempre en las historias de amor lésbicas- Eslovaquia y México no están precisamente cerca. Y han paseado su amor por medio mundo dejando constancia en sus cuentas de Instagram.

Ahora ya llevan más de dos años y han habido rumores de boda. Le ha preguntado a Montserrat pero ella lo ha desmentido categóricamente, según la publicación TVNotas:

“¡Ay, que mentira! Ya no saben qué inventar. No me voy a casar. Ya me casé una vez, no vuelvo a cometer ese error dos veces, empiezan a inventar notas para tener novedades y empiezan a desviar la atención de lo que estás enfocada”.

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