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La respuesta de Sigmund Freud ante la “cura” de la homosexualidad en 1935

Sigmund Freud, el rey del psicoanálisis, es todo un referente en cuanto a psicología se trata. Lo que no sabíamos era su opinión concreta sobre la homosexualidad, y hoy te traemos una carta en la que lo explica muy claro y convincente. Lo interesante de leer esta carta es que hay que pensar que fue escrita en 1935, es decir, hace 81 años.

Ante una madre desesperada buscando la cura para la homosexualidad de su hijo, ésta es la respuesta de Sigmund Freud:

Estimada señora,

Deduzco de su carta que su hijo es homosexual. Estoy muy impresionado por el hecho de que usted no menciona este término a sí mismo en su información sobre él. ¿Puedo preguntar por qué evitarlo? La homosexualidad no es seguramente ninguna ventaja, pero no es nada de lo qué avergonzarse, sin vicios, sin degradación; no puede ser clasificado como una enfermedad; consideramos que es una variación de la función sexual, producida por cierta detención del desarrollo sexual. Muchas personas altamente respetables de los tiempos antiguos y modernos han sido homosexuales, varios de los más grandes hombres entre ellos. (Platón, Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, etc). Es una gran injusticia para ellos perseguir la homosexualidad como un crimen – y la crueldad, también. Si no me cree, lea los libros de Havelock Ellis.

Por preguntarme si puedo ayudar, supongo que se refiere a si puedo suprimir la homosexualidad y hacer de la heterosexualidad lo normal. La respuesta es, de manera general, que no podemos prometer lograrlo. (…)

El análisis que puede hacer por su hijo se ejecuta en una línea diferente. Si él es infeliz, neurótico, desgarrado por los conflictos, inhibido en su vida social, el análisis puede traerle armonía, la paz de la mente, la eficiencia total, siga siendo homosexual o no. Si usted decide que debe tener una sesión conmigo – No espero que quiera – él tiene que venir a Viena. No tengo ninguna intención de irme de aquí. Sin embargo, no descuide a darme su respuesta.

Atentamente con los mejores deseos,

Freud

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