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¿Qué opinaba Jesucristo sobre los gays?

Jesucristo, cuyo cumpleaños se celebró la semana pasada, aunque técnicamente tuviera lugar en marzo, es una figura histórica. El caso es que con el estilo de vida que llevaba, sin novia conocida ni intenciones de crear una familia, siempre rodeado de hombres y amigo de mariliendres como Maria Magdalena, es normal que muchos aseguren que probablemente Jesús era gay. Un homosexual más en un mundo en el que siempre han existido, no es una moda de los últimos años.

Lo que muchos se preguntan es ¿qué pensaba Jesús de la homosexualidad? La Biblia recoge muchísimos pasajes, comentarios y versículos que seguro que han ido moldeándose durante cientos de años para que se adoctrine como los poderosos quieren. Historias que pretenden darnos una lección de moral, en muchos casos terroríficas, en las que básicamente, si les hacemos caso, acabaremos sometiendo a todas las mujeres, matando a los adúlteros y sacrificando a nuestros hijos siempre que nos lo pida Dios, claro está. Que uno no puede ir sacrificando a sus primogénitos si no se lo piden desde ahí arriba.

Pues bien ¿quieres saber cuáles son las verdaderas opiniones de Jesús sobre los homosexuales y la homosexualidad? Ningunas.

Los cristianos se agarran a un clavo ardiendo asegurando que el silencio no significa nada, que están seguros de que Jesús apoyaba el matrimonio entre un hombre y una mujer y que si biológicamente están hechos para tener hijos, el resto no merecen vivir a no ser que cambien sus estilos de vida. Pero si nos atenemos a la Biblia, al santo libro, el bestseller más grande de la historia, no, Jesús no opinaba nada sobre la homosexualidad.

Y vaya si existía, porque entonces la homosexualidad, o las prácticas homosexuales, estaban condenadísimas por los judíos. Así que sí, nos llama bastante la atención que uno de los principales argumentos de la Iglesia, que es que lo dijo Jesús va a misa, no se aplique cuando toca hablar de la homosexualidad y del amor a una persona del mismo sexo.

Qué divertido es ver a curas y monjas, cuyo objetivo en la vida es decirle a la gente que procree, que ponga la otra mejilla, que se acueste con personas del sexo contrario, pero ellos – supuestamente – no hacen nada de eso. Por supuesto que hay excepciones, y seguro que todo aquel que se mueva en círculos religiosos sabe que existen personas tolerantes que no comulgan con las opiniones más extremas, pero no es lo más frecuente, y al final la mayoría de cristianos tienen una obsesión con que lo suyo es lo único real que solo genera rechazo y les genera ese odio que llevan dentro, contra las mujeres, los homosexuales o quién se cruce de por medio.

via cromosomax.com

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