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¿Sabes lo qué es la falofobia?, el miedo a los penes

la falofobia es un trastorno muy peculiar que puede que te haga gracia pero que seguro que no te gustaría padecer bajo ningún concepto.

La falofobia es el miedo a los penes, el asco irracional o pánico ante los penes. Las personas que sufren falofobia tienen miedo y sienten rechazo hacia los penes, da igual como sea el miembro, de quién o si está flácido o erecto. Las fobias no atienden a razones ni características, pero casi siempre tienen una razón de ser o un trauma que desencadena este miedo irracional. ¿Por qué podría sufrir alguien falofobia? Los falofóbicos acostumbran a haber sufrido alguna experiencia traumática en su juventud relacionada con los penes, como puede ser una primera y pésima experiencia sexual o alguna que le haya provocado algún tipo de dolor agudo, aunque también hay personas que sufren falofobia por culpa de sus creencias religiosas o su educación tradicional. Ya sabes, esa educación en la que te meten en la cabeza que el sexo es pecado, solo debe tenerse en el matrimonio, para procrear y en la postura del misionero.

Los síntomas de la falofobia, al igual que otras fobias, son de tipo físico, psicológico y conductual. Un falófobo hiperventila, suda, siente temblores, escalofríos, boca seca, mareos, dolores de cabeza y de estómago al ver un pene. También siente ansiedad, malestar y miedo al pensar en ellos o al imaginarlos y, por supuesto, trata de evitarlos por todos los medios.

Los sexólogos hablan de testimonios de falófobos que dicen “los penes me dan asco”, sin saber explicar por qué y hablando de que sienten el mismo asco por un pene que por un insecto horripilante, como una cucaracha. Afortunadamente todo tipo de fobias pueden ser tratadas con la ayuda de un especialista en psicología, y la falofobia no es la única fobia relacionada con el sexo que sufren algunas personas. También están la nudofobia, el miedo a desnudarse delante de otra persona, la filematofobia, el miedo a besar, la halefobia, el miedo a tocar y ser tocado, o la coitofobia, el miedo a practicar el coito, es decir, a tener relaciones sexuales que incluyen penetración.

¿Qué se recomienda ante las fobias de tipo sexual? A intentar progresar poco a poco y a eliminar esos miedos intentando conocer tu propio cuerpo, conocerse a sí mismos para conocer también a los demás y ver que ni los falos, ni los coitos, ni los desnudos, ni los besos tienen nada de malo ni que deba provocarnos pánico o pavor. ¡No tengas miedo a los penes, no muerden¡

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