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Y después del 14, ¿qué?

Conversaba con mi amigo José sobre el por que no encontraba una pareja estable, y recordábamos el pasar de sus días: chat, tres a cuatro citas por semana y un amor de discoteca, devorador insaciable de chismes baratos, compras y playita. El me decía: ¿Por que nadie me toma en serio? Bueno tampoco tuve corazón de decirle: José eres una clásico gay de lengua viperina que anda boleteando por la vida, ilusionándose con cualquiera que te invita una cerveza y acaba pidiéndote plata para su taxi.


Así es Josesito, lloro hace tres semanas por que el “amor de su semana ” viajaba a Japón – como se imaginarán el llanto duro 2 días- . El tipo en viaje, se le olvido en 2 horas de chat y una noche de discoteca.


Ahí viene la pregunta: ¿quién va a tomar en serio a alguien que solo vive su día? ¿Sin oficio ni beneficio?. No puedo negar que José, es un super amigo, capaz de quitarse el pan de la boca y dártelo; pero tampoco podemos negar que es un putito y su teléfono lo sabe hasta el vigilante de su cuadra.

Al analizar su vida tenemos muchas negativas conclusiones:

•  Empezó como la “mujercita” de su primo.
•  El jura que solo los pasivos son gays.
•  Ninguna relación le duro más de dos semanas.
•  A todas sus seudo-parejas fue infiel
•  Siempre jura que nunca más va a chatear.
•  Y sus amores llegan hasta donde su billetera le permite.
•  Vive y muere por saber los chismes de las webs.
•  No ha concluido ninguna profesión.
•  No sabe que hará 10 años.
•  Y vive de la plata de “papito”.


Adorable currículum ¿no? Y más aún teniendo 25 años.

Y el espera un príncipe azul bajando de su caballo….

El 14 de febrero, el quiso realizar la reunión de amigos y de parejas, para ser sincero se le veía triste, el pobre necesita alguien aun que sea para pelear; vive necesitado de amor… Y salta la pregunta: ¿Los gays son así? ¿Enmascarados en una ilusa felicidad, chismositos y un tanto promiscuos, con poca cultura y catalogados de buena gente?


Y todos decidimos intentar ayudarlo.


Y todos empezaron a debatir…


Saltaron los temas y empezó la conversación de cómo empiezan las parejas de que cuando conocemos a alguien, y ese alguien comienza a ser especial para nosotros, paulatinamente vamos formando una relación, vivimos un idilio que dura lo que nos dura la pequeña ilusión, hasta que finalmente nos “enamoramos”. Durante todo ese tiempo creemos que ya está, que finalmente encontramos al amor de nuestras vidas. Pensamos que esta vez será distinto, que esta nueva relación será eterna, que seríamos incapaces de estar con alguien más que no sea la persona perfecta que tenemos al lado. Pasado ya un año, año y medio (si es que tuvimos suerte o paciencia como para que esa relación dure tanto) pasado ya el tiempo prudencial de idilio, de repente no sentimos lo mismo, ya no creemos tan vehementemente en nuestra capacidad de ser fieles, y caemos en la tentación de buscar algo mas.

 

Luego tocamos el tema de la promiscuidad obviamente, no todos pueden asumir con dignidad ese Talón de Aquiles; pero es gracioso ver a los aventureros y claro esta, que distinto es vivirlo, muchas veces se empieza a realizar ese deporte -de otras canchas- y terminamos como los especialistas en una “canita al aire” y la actividad se hace cosa de todos los fines de semana. Hasta que tus números avanzan y terminas por perder la cuenta.

Cuento tocamos el tema los rápidos de discoteca todos coincidimos en que es verdad que hay que ser una persona muy especial para lograr enredarte con un desconocido y al rato volver a casa como si nada. Lo normal sería que sintamos culpa y esa culpa no nos permita estar tranquilos. Pero para alguien que esto es parte de su vida. La culpa parece no existir.

Y bueno entre tragos y cigarros se hablo de todo, sobre la imagen que la gente tiene de los gays, sobre como deberían ser las cosas; de que porcentaje son… y demás. Y en eso una de las chicas dijo: Lo que falta es amor, solo es eso. Y todos quedamos mudos y atónitos – ahora venia lo bueno, ella debía fundamentar su idea-

Dos más y hablo, dijo…


Y milagrosamente las botellas aparecieron y la flaca se mando la lora de su vida…


Miren: si la gente se amara un poquito más, primero no andaría regalando su cuerpo, y eso incluye a los gays, además tu Josesito – mirando fijamente al amigo en cuestión – cuando te vas a enamorar verdaderamente si no puedes amarte ni a ti mismo. Todos nos quedamos fríos. Vives y lloras por una pareja pero ¿que has hecho verdaderamente por conseguirla?, ¿que has hecho por merecerla?… la cosa se ponía caliente.


Yo estaba mas que interesado en la teoría de la flaquita y le pedí que continuara, así de paso calmaba los ánimos.


Ella nos decía: Tu crees que la gente que se ama y se respeta anda de chisme en chisme; sinceramente hay que ser bien ocioso para vivir de esa manera quien le interesa saber con quien hizo o lo otro. O con quien amaneció tal o cual. Por eso es que los gays estamos mal vistos, por que un grupito de locos, no respeta la vida de los demás les gusta el morbo de saber, de ingresar en la vida ajena, de divulgar, de difamar a los demás.

Si miramos bien nuestro alrededor ¿tu crees que lleguen a algo?, quizás yo parezca tonta o hasta ridícula; pero al menos soy feliz, tengo una vida decente, una relación estable y duradera y sobre todo tengo una proyección de vida. Eso me hace diferente, yo aprendí a amarme a mi misma, eso me enseño a respetarme y aprender a respetar a los demás.


Si desean salgamos a la calle y analicemos… es 14 de febrero la gente se dice te amo, te adoro, te quiero… pero ¿en realidad lo sienten?, cuantas infidelidades llevaran a cabo, ya veremos mañana si se acordaran de lo que regalaron…cuantos son sinceros consigo mismos y cuantos pegan la cabeza a su almohada y duermen tranquilos. Es un bello día, porque no ver el verdadero significado del amor.


Y después del 14 ¿que?, nada. No se recordará la fecha hasta que tenga que salir a buscar flores, peluchitos o bombones.


Se acabara la ilusión del regalito, de la borrachera de la cena…Mírense bien¡ eso deseamos para nosotros; por que no empezamos por regalarnos un poco de honestidad y de decencia. Por brindarnos integridad; por que no pedimos por regalo un verdadero día, un poco de sinceridad, de educación… puedo sonar cursi, lo sé; pero yo me siento feliz siendo real y no una mascarita de mentiras.


Fue una cacheta a nuestras realidades, por primera vez nos sentíamos un poco culpables de algunas cosas y también pudimos sentir su idea.

Al llegar a casa recordé todo lo dicho y me puse a recopilar, en cuanto chisme circula en el medio gay, sobre los promiscuos y los eternos hijitos de papa, en mi amigo José … sobre todo en mi amiga la lesbiana que me hizo pensar un poco mas en el amor y su teoría cursi. Recordé sus palabras y es cierto, recordé mis desaciertos y mis errores, mire la foto de mi amorcito y pensaba en la infidelidad y saltaron las dudas ¿si, vale por una “calentura” perder el amor que encuentras? ¿vale una noche con un idiota el resto de mi vida al lado de quien amo? Pues para mi estas respuestas son un rotundo NO; pero es verdad para muchos, como Josesito ante estas preguntas la respuesta es un indudable SI, adelante entonces, significa que todavía no conocen el amor que tanto uno busca y tanto anhela.
Yo se que toda vida no seré joven y que no siempre podré sentirme amado. Quizá, la juventud y la inmadurez sea un poco el pretexto de ciertas locuras. Pero si en verdad el amor existe, y nos da aunque sea pequeña, una posibilidad de ser felices; y no siempre sabemos aprovecharla y la dejamos pasar por que más nos intereso chatear ese día o enterarnos la vida de la travesti. Cuidado! que la vida no nos dará eternas posibilidades de ser felices, no perdamos las pocas que se presentan. La alegría de la juventud es linda, pero se termina, porque crecemos y envejecemos , porque un día vamos a tener 50 años y vamos a desear tener con nosotros alguien que nos ame bien y que nos acompañe; si tu idea es vivir y no pensar en tu mañana: Bien por ti. Solo recuerda que nuestra vida futura será la que vayamos construyendo ahora. Un amor personal y de ese ser especial -aun cuando ese amor sea chiquito- que hoy cuidemos podría convertirse mañana en ese amor maduro verdadero y real que todos los gays siempre hemos esperado.

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